miércoles, 8 de abril de 2020

9 datos que no sabías sobre María Izquierdo

Conoce un poco sobre la historia de la primera mujer en exhibir su obra fuera de México.

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Considerada una artista compleja y una mujer fuerte de espíritu feminista, María Izquierdo fue una pintora mexicana que se colocó en la cúspide del arte femenil de su época, creando una obra llena de folklore e identidad nacional. Estos son algunos datos que te permitirán conocer más de esta prolífica artista.
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  • Nació en 30 de octubre de 1902 en San Juan de los Lagos, Jalisco. A los 5 años se quedó huerfana de padre, situación que la dejó a cargo de sus abuelos hasta que su madre se volvió a casar.
     
  • En los años veinte se trasladó a la Ciudad de México para estudiar pintura. En 1928 ingresó en la Escuela de Pintura y Escultura y permaneció de la antigua Academia de San Carlos, se matriculó en la clase de pintura de German Gedovius, en la clase de historia del arte con Antonio Caso y en la de dibujó con Alberto Garduño.
     
  • Sus primeras obras son en su mayoría retratos de su familia y amigos cercanos, como Retrato de Belem de 1928, y Niñas Durmiendo de 1930, donde retrata a su hija y su sobrina.
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  • Una de sus influencias más grandes fue el artista mexicano Rufino Tamayo, con el que entabló una relación profesional y amorosa, hasta que la abandonó para casarse con Olga Flores.
     
  • En 1930 se convirtió en la primera mujer mexicana que expuso obras en Estados Unidos, específicamente en el Art Center de Nueva York.
     
  • Aquella muestra se conformó por 14 óleos de naturaleza muerta, paisajes y retratos. La introducción de la exposición fue escrita por el muralista Diego Rivera, quien describió a Izquierdo como una de las personalidades más valiosas del panorama artístico y de la academia de las bellas artes mexicanas.
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  • La frase que la caracterizó siempre fue "Es delito ser mujer y tener talento". Sus ideales feministas la hicieron, junto con Frida Kahlo de las primeras artistas que rompieron con las reglas sociales de la época.
     
  • Sus obras más destacadas son El retrato de Belém, El circo, La soga y El baile del oso.
     
  • En 1948 quedó paralizada de la mitad del cuerpo debido a una hemiplejia, aunque continuó pintando. Dos años después sufrió otra embolia que la dejó totalmente paralizada hasta su muerte el 3 de diciembre de 1955.
fuente: https://www.admexico.mx/estilo-de-vida/cultura/articulos/maria-izquierdo-la-pintora-mexicana-que-reivindico-a-las-mujeres-en-el-arte/6674?fbclid=IwAR2CismqGSRBJ4SAIu0Wj6M-pCnQ7aSa_sKh7be0sY86bLIwjgDm99LzdAE

domingo, 5 de abril de 2020

¿Vandalismo o intervención urbana?





















MAQUIAMELO 2019

Maquiamelo se ha revelado como un retratista ortodoxo, pero está lejos de ser convencional. Lo califico de ortodoxo porque no traiciona el parecido, y no es convencional porque en sus retratos hay una estética y una simbología que nadie nunca había ensayado.

La estética es la propia del marchitamiento que la muerte trae consigo. La simbología persigue encapsular y perpetuar la más íntima personalidad del retratado. Estos dos rasgos derivan de una antigua práctica ritual de los indios jíbaros de Ecuador (con los que el escultor convivió durante meses), consistente en reducir la cabeza de un rival para conservarla convertida en un trofeo.

Si la idea puede horrorizar, reacción que es absolutamente normal, viene al caso recordar que el arte contemporáneo procura, ante todo, comunicar y no agradar. Para verificar que Maquiamelo es un artista que comunica sus ideas con eficacia, basta detenerse ante el retrato de Donald Trump y preguntarse si no expresa, a plenitud, el mundo contradictorio y convulsionado que vivimos.

A diferencia de lo que ocurre con los héroes de los mitos griegos, los superhéroes norteamericanos del siglo XX carecen de pasiones y debilidades humanas. Dado que son perfectos, enfrentan a unos rivales (absolutamente) malos a partir de considerarse, ellos, (absoluta e indiscutiblemente) buenos. Sus hazañas obedecen a la convicción de que son los mejores, los más grandes, los más fuertes, los más generosos y los guardianes de la verdad absoluta.

La actual presidencia de Donald Trump ha hecho añicos esa imagen. Tenemos claro, ahora, que el héroe puede ser egoísta, cínico, mentiroso, arrogante, inoportuno, irrespetuoso e incluso estúpido. Guerrero osado sigue siendo, pero de causas que respaldan unos cuantos y no todos. Por una suerte de atavismo, este héroe vuelto monstruo amenaza, insulta, acosa y muestra los dientes, asustando con el poder que tiene gracias a sus bombas, pero apelando a valores que el resto del mundo no está conectado.

En ese contexto, Maquiamelo despliega los personajes de Disney, ridículos y risibles, agrega el payaso que simboliza la comida chatarra más famosa del mundo y arma la comparsa de una realidad en la que Mickey conduce un tanque a través del desierto (piénsese en la guerra del Golfo), el payaso gourmand Ronald Mc Donald está entronizado en un bote de basura, Rico Mc Pato hunde su cuerpo en un tesoro de monedas de chocolate con apariencia de oro (la codicia que origina y moldea la sordidez moral que este conjunto de obras nos revela) y Donald Trump se halla emplazado de tal modo que el muro, su muro, encarna la imagen de un pensamiento cerrado.

Al fusionar las graciosas ficciones de Disney, la engañosa ficción culinaria de McDonald’s y las perturbadoras ficciones políticas de Trump, el Disney Trump de Maquiamelo introduce una metáfora que oscila entre la comedia y la tragedia.

ÁLVARO MEDINA

En esta exposición, Maquiamelo despliega los personajes de Disney, ridículos y risibles, agrega el payaso que simboliza la comida chatarra más famosa del mundo y arma la comparsa de una realidad en la que Mickey conduce un tanque a través del desierto (piénsese en la guerra del Golfo), el payaso gourmand Ronald Mc Donald está entronizado en un bote de basura, Rico Mc Pato hunde su cuerpo en un tesoro de monedas de chocolate con apariencia de oro (la codicia que origina y moldea la sordidez moral que este conjunto de obras nos revela) y Donald Trump se halla emplazado de tal modo que el muro, su muro, encarna la imagen de un pensamiento cerrado.

Al fusionar las graciosas ficciones de Disney, la engañosa ficción culinaria de McDonald’s y las perturbadoras ficciones políticas de Trump, el Disney Trump de Maquiamelo introduce una metáfora que oscila entre la comedia y la tragedia.

ÁLVARO MEDINA 

























viernes, 3 de abril de 2020

GUARDIANES


En el campus Los Leones de Providencia de la Universidad San Sebastían la artista Paz Lira Campino exhibe una nueva obra escultorica denominada: GUARDIANES.
El criterio electivo del lugar de exhibición, considero su arquitectura y a sus alumnos como espectadores.

La inmensa obra -- 7 metros de altura por 4 metros de ancho y 4 metros de profundidad--.                
está compuesta por 151 elementos livianos colgados desde el techo de un gran pasillo, al interior de este edificio que es Patrimonio Nacional. Constituyendo en si, un volumen de gran atractivo visual, llamando la atención inmediata del espectador, que capta de mensaje inmerso, al momento de enfrentar la obra, encontrada de sopetón en un solitario pasillo. La materia empleada son fieltros, los permanentes deshechos de las salmoneras, que son arrojados al mar sin misericordia y que fueron rescatados en el sur de nuestro país. Dichos fieltros permanecieron tal vez años en el fondo del mar sufriendo alteraciones en su composición original y haciendo sufrir a su vez cambios el hábitat marino.

La obra a partir de la materia empleada tensiona las formas. Las tensiones entre materia y forma son el resultado de enfrentar la infinidad cromática, lo opaco y lo brillante de la materia, la luz da vida a estos enfrentamientos.

Si se considera la levedad de la materia, superar la dificultad creativa y dar a estos artefactos una consistencia armónica, es el gran merito de Paz Lira. Al construir volumetricamente en el espacio, se hace necesario lograr un comportamiento armónico de los elementos constituyentes que son el objeto de la obra, para un registro visual no común. El espectador cuando mira al cielo, sus puntos de referencia espaciales se alteran y puede entonces tener sensaciones ópticas diferentes, que en este caso lo impactan.